Nabucco - Parte 1 / by Tomás Russi

Una cafetería se parece a un bar en el sentido de que muchas personas buscan estar solas en conjunto.

Una cafetería se parece a un bar en el sentido de que muchas personas buscan estar solas en conjunto.

Ahora hago un salto a la situación actual. La idea no es hacer algo cronológico sino mas bien con un sentido orgánico, como se va dando en el relato.

Me encuentro en Barcelona, ya mudado, asentado y acomodándome. Desde que llegué fui rebotando de un lado a otro, buscando mi lugar y sobreviviendo a la vorágine de emigrar de un país distinto. 

El último rebote me dejo en una cafetería del barrio de Gracia. Un pequeño y peculiar lugar donde uno puede encontrarse situaciones muy extrañas dentro de las rutinas cotidianas. Como Monte Hermoso, o Twin Peaks.

Cada uno desde su lugar encuentra la forma de crear con estilo propio.

Cada uno desde su lugar encuentra la forma de crear con estilo propio.

El lugar se llama Nabucco Tiramisu, y en él conocí a hermosas personas e incluso muy buenos colegas fotógrafos. La mayoría de mis compañeros son italianos, como el dueño, por lo que últimamente siento que estoy absorbiendo mas cultura italiana que española, aunque, por como voy viendo las cosas, veo que ni la cultura española ni la italiana, se aleja de la argentina.

Se podría decir tal vez, que siento que ellos entienden mi humor, cosa que me hace sentir mas cómodo y me permite ser yo mismo. Tal vez no lo utilizo de forma escrita, pero cara a cara utilizo un humor muy cínico y ácido, que no suele caer bien al europeo promedio (aunque dicho sea de paso, tampoco le gustaba a muchos argentinos).

Por mas uniformes que nos pongamos, en el fondo seguimos siendo nuestra esencia.

Por mas uniformes que nos pongamos, en el fondo seguimos siendo nuestra esencia.

En este café me desempeño como camarero, aunque hay días que atiendo en la barra o me quedo haciendo cafés, eso hace que no sea tan rutinaria la cosa, y ayuda a que no quiera escaparme por el aburrimiento al tercer mes de estar ahi.

Esta estabilidad de salario fijo, que no sentía hace años, me permite relajarme un poco más con la cámara, ya no tengo una bestia gigante llamada fin de mes corriéndome detrás para que genere dinero con lo que sea. Así que ahora elijo mas a los clientes, puedo enfocarme en proyectos que llamen mi atención, que merecen ser impulsados para que progresen. Y así voy creando más fotos de las que quiero, y no tantas de las que debo.

El barrio Gracia y sus plazas, donde las familias catalanas, alemanas y francesas sueltan a sus niños mientras absorben el sol.

El barrio Gracia y sus plazas, donde las familias catalanas, alemanas y francesas sueltan a sus niños mientras absorben el sol.

Calles angostas, llenas de bicis y corredores, donde solo los aventureros y proveedores se animan a circular en furgos.

Calles angostas, llenas de bicis y corredores, donde solo los aventureros y proveedores se animan a circular en furgos.

De pequeños a viejos, todos exprimen lo que pueden cada rayo de sol que les da la temporada fría del año.

De pequeños a viejos, todos exprimen lo que pueden cada rayo de sol que les da la temporada fría del año.

Y Gracia también es hogar de quienes eligen encarar la vida de un modo distinto, con otra mirada.

Y Gracia también es hogar de quienes eligen encarar la vida de un modo distinto, con otra mirada.