Monte Hermoso - PARTE 1 / by Tomás Russi

Ciudad de playas anchas, de Sol a Sol

Habiendo tomado unas buenas y merecidas vacaciones de las redes sociales, vuelvo al ruedo con un cambio de paradigma.

Creo que detrás de cada foto hay una historia, y por más que me esfuerce para que la misma refleje este relato, hace falta el peso de la palabra para ver la imagen completa.

Decidí empezar por un lugar que me marcó mucho desde su diversa y compleja sencillez, Monte Hermoso.

Retrato por Eduardo Correa Luna

Retrato por Eduardo Correa Luna

Esta historia empieza junto con el año 2017. Y fue evolucionando hasta finales del 2018. En ese tiempo trabajé ambas temporadas de verano como fotógrafo de playa para @f10montehermoso . Arribé a una ciudad que no conocía, para vivir en una casa junto con 7 extraños y realizar un trabajo que hasta ese entonces nunca había hecho. Mis compañeros eran muy distintos, cada uno había llegado a la casa como un paso más para llegar a sus metas actuales, siendo la mía (creo) escaparme un poco de Buenos Aires. La convivencia era difícil, éramos muchos, lo que me llevó a querer pasar la mayor cantidad de tiempo fuera de la casa. Así fui conociendo a las hermosas personas de esa ciudad, con las cuales uní fuertes lazos de amistad. Entre ellas se encontraban todos los rubros que recibían a los turistas ansiosos de relajación y consumo. Fotógrafos, cerveceros, pizzeros, dj’s, fabricantes de pasta, artistas y emprendedores. Algunos hasta comparten más de una categoría de las mencionadas.

Marcia atendiendo en Pizza al Paso.

Marcia atendiendo en Pizza al Paso.

En el primer año me la pasé prácticamente en Pizza al Paso o en la casa de Dinko, un amigo/hermano que conocí en la playa cambiándole fotos por cerveza. En esa casa vi pasar mucha juventud montehermoseña, llena de energía, de proyectos y emprendimientos. Y fue ahí donde armé mi círculo más cercano.

A la pizzería iba prácticamente todas las noches a cenar, es el día de hoy que no conozco mejor pizza que esa. Ahí conocí a Vir y Guido, que llevaban el lugar, y a Marcia, que atendía en el mostrador. Ella al mismo tiempo era la hija del Gallego, quien tenía un parador de playa donde almorzaba sandwiches con sidra, muchas veces acompañado por Eduardo, quien era mi jefe y luego resultó ser uno de mis amigos mas cercanos en esta historia. Todo terminaba conectando en una gran familia, todos éramos pequeñas partes de un ser gigante en forma de ciudad.

El Gallego en su Pelicanito.

El Gallego en su Pelicanito.

Eduardo en estado puro.

Eduardo en estado puro.

Monte te da frames extraños.

Monte te da frames extraños.

Ruso y Rusa, padre e hija, empresa de dos.

Ruso y Rusa, padre e hija, empresa de dos.

Todos los días bajo el sol. La manta muta, pero su esencia no.

Todos los días bajo el sol. La manta muta, pero su esencia no.

Cada uno con su revelación.

Cada uno con su revelación.